
Jornada 19 ACB: Pamesa 70 - Akasvayu 91
Muchos predicaban que este Pamesa 07-08 no tenía límite y estaba llamado a las más altas cotas deportivas, pero lo decían sin saber o sin querer ver que este equipo, como todos los de Clase Media, tenía un tope, un techo, que aunque fuera transparente, de cristal, estaba ahí. Lo bueno del vidrio es que te permite mirar al otro lado, hacia las estrellas, e imaginarte en ellas; lo malo, es que -salvo que lo golpees con fuerza- es impenetrable.
Los taronja pudieron hacer buenos números en la Fonteta durante la primera vuelta sin necesidad de romper el techo; el nivel de los visitantes permitía que, jugando a medio gas, Pamesa contentara a su afición; sin embargo, en su devenir por esa piel de toro llamada España, el problema era mayor. En algunos partidos -Badalona- llegó a ser capaz de encontrar una ventanilla, una oquedad por la que tomar aire y respirar, pero, no obstante, la norma -Madrid, Barcelona, Bilbao,...- fue golpearse contra el cristal y no salir al mundo exterior. Ahora, con las rebajas, en el momento culminante de la cuesta de enero, el techo se ha hecho más evidente. Barac se golpeó con él -y parece que no se ha recuperado- en la última posesión del partido contra el Tau; en el Martín Carpena, los hombres de Pamesa llegaron a dejar sus huellas en el cristal, pero sin conseguir levantarlo; hoy, directamente, han visto como Gasol -vaya partidazo-, San Emeterio y Cvetkovic, pisoteaban el techo y dejaban sus huellas sobre él mismo.
¿Cómo levantar el techo? Hace falta mucho trabajo por parte de todos. Fotis, en un gesto que le honra, se ha ofrecido esta mañana como cabeza de turco, pero no creo que sea el principal ni el único culpable. Te lo agradezco, pero no Fotis. La motivación puede tocarte a tí, pero la concentración es cosa de los jugadores; la falta de equillibrio interior-exterior en el juego, también es responsabilidad, a partes iguales, del griego y de la plantilla. Sin embargo, otras cuestiones como que no se haya fichado un gran pívot tras la marcha de Rebraca, o que no se haya sustituido a Avdalovic, o que en toda la cantera de Pamesa no haya un base del que tirar mano para el partido de hoy, exceden al bueno de Fotis, y apuntan a Rogers o, si me apuran, a Llorente. Por último, el factor (mala) suerte en forma de lesiones, también tiene su parte de culpa.
En dos semanas llega la cita copera en Vitoria. No puede cambiarse todo de aquí a entonces, pero sí puede ganarse en Manresa, recuperar la confianza perdida, y llegar al duelo contra DKV cargados de moral, concentración e ilusión. Además, los demás equipos también tienen su propio techo, no?