Sin historia. Así podría definirse el encuentro que esta mañana han disputado Pamesa y Murcia, y que prometía mucho más de lo que realmente ha ofrecido. La necesidad de victoria de ambos conjuntos hacía prever un duelo igualado que, sin embargo, únicamente ha durado un cuarto. La superioridad de Pamesa en el juego interior (el exterior ha sido lamentable) y las numerosas pérdidas de los murcianos (el propio Hussein ha dicho que muchas de ellas habían sido propias de equipo de minibasket), son los elementos básicos que han desequilibrado el encuentro con mucha (demasiada) celeridad.
Tras los titubeos iniciales, en los que Murcia anotó dos triples y marcó su única ventaja de todo el encuentro (5-7), un parcial 10-0 a favor de los locales provocaba que, a falta de 2.18 para finalizar el primer cuarto, Pamesa marcara la primera distancia sensible (18-9) en el electrónico. No obstante, fue al inicio del segundo cuarto cuando la explosión de Kenny Gregory -que ha hecho su mejor encuentro desde que llegó, anotando 21 puntos- lanzó a Pamesa a la victoria. Los puntos del americano dispararon a su conjunto hasta una ventaja de 15 puntos (30-15) que se estabilizó en el resto del cuarto en torno a los 11 que había en el minuto veinte (41-30).
Si alguien podía pensar que Murcia echaría el resto a la vuelta del vestuario, andaba bastante equivocado. Su falta de concentración facilitó un parcial 14-5 de los hombres de Spahija que disparó la distancia hasta la máxima de 20 puntos (55-35), misma diferencia que marcó el electrónico final. Es cierto que los de Hussein, ante el habitual relajamiento de Pamesa cuando se dispara en el marcador, consiguieron apretar el resultado (55-45 min. 29), pero no tuvieron la calidad suficiente para bajar de los diez puntos.
En resumen, Pamesa, pese a su paupérrimo 18% en triples (era un 9% al final del tercer cuarto) ha vencido cómodamente al CB Murcia merced a la superioridad en el juego interior y en el rebote ofensivo, y a las muchas canastas fáciles que ha conseguido en contraataque tras las pérdidas de los pimentoneros, uno de los encuentros más flojos que ha pisado el parqué de La Fuente de San Luis.
Tras la victoria, Pamesa continúa séptimo, pero sigue sin depender de sí mismo para asegurarse una plaza en play-off, debiendo estar atento a los respectivos y futuros duelos de Fuenlabrada (que hoy ganó a TAU) y Manresa, que juega esta tarde frente a Granada; por su parte, Murcia, tras la derrota, sigue penúltimo, pero tiene la ventaja de tener la salvación en su mano, ya que si gana los dos encuentros que le restan, frente a Kalise y CAI, seguirá en ACB.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 7.500 espectadores
Parciales: 21-13 / 20-17 / 18-15 / 24-18
Pamesa Valencia (83): Williams (5), Martínez (3), Avdalovic (12), Nielsen (17), Perovic (14) -quinteto inicial-, Claver (2), Oliver (8), Miralles (0), Gregory (21), Pietrus (1), Avramov (-), Simeón (-). Sin eliminados.
Club Baloncesto Murcia (63): Thomas (3), Dean (9), Slanina (8), Barnes (4), Fajardo (11) -quinteto inicial- Robles (4), Moss (6), Marco (2), García (-), Young (10), Opacak (6). Eliminado Moss.
Árbitros: Amorós, Murgui y Peruga.
domingo, 26 de abril de 2009
domingo, 12 de abril de 2009
Crónica ACB: Pamesa gana a Iurbentia (80-67) y se acerca al playoff
Tras tres derrotas consecutivas -dos en ACB y otra en Eurocup-, y la inminente visita esta semana a Vitoria y Badalona, el encuentro ante Bilbao era de vital importancia para Pamesa. Una victoria rompería con los malos augurios y afianzaría la posición de playoff; una derrota dejaría a Manresa y Fuenlabrada demasiado cerca y daría vida a un Bilbao –su rival- quien, de no ganar, ya tendría poco que jugar en esta edición de la liga ACB.
Ante tal tesitura, el partido comenzó como se podía prever, igualado y nervioso, con alternancias en el marcador, y mucha tensión. Sorprendentemente, Gregory era el encargado de liderar las ofensivas locales y marcar (16-10) las primeras distancias en el electrónico. En el bando visitante Guardia, con 7 puntos y 9 de valoración, frenaba las intenciones de los azulejeros y permitía que el primer cuarto finalizara con sólo tres puntos de ventaja (23-20) para los de Spahija.
Iurbentia siguió remando y al poco de iniciar el segundo cuarto consiguió igualar el encuentro (26-26), pero fue en ese momento cuando llegó el primer gran estirón de Pamesa. Avdalovic y Miralles, saliendo desde el banquillo, dejaron ver que el de ayer era su partido, y en un par de minutos llevaron a su equipo hasta su máxima distancia (38-26). Sin embargo, Iurbentia respondió, y una zona defensiva que frenó el caudal ofensivo local, así como el acierto de Seibutis, con 7 puntos consecutivos, propiciaron que, pese a la canasta de Miralles sobre la bocina, el resultado al descanso estuviera abierto (40-33).
A Pamesa no lo sentó bien el descanso, volvió atrancado, y Bilbao, con el mono de faena puesto y el buen hacer de Salgado y Banic, volvió a igualar el partido a 4.23 para el final del tercer cuarto (49-49). En ese momento, una técnica señalada a Kuqo propició que los nervios comenzaran a reinar en la Fuente de San Luis, y que los vizcaínos se adelantaran (51-53) en el electrónico. Pamesa se rehizo en el tramo final del cuarto y volvió a tomar la delantera (57-54), y en ese momento llegó la jugada que marcó el resto del encuentro. En un ataque de Iurbentia, el lanzamiento toca claramente el aro, Bilbao recupera el rebote ofensivo y saca la pelota para iniciar nueva jugada; la mesa no renueva la posesión y suena la bocina ante las lógicas quejas del banquillo visitante; De la Maza habla con la mesa y opta por darle la pelota a Pamesa, que anota en su jugada de ataque (59-54); Vidorreta pide tiempo muerto, y antes de reunirse el corro de jugadores, se reiteran las protestas, que llevan a De la Maza a señalar una técnica al banquillo, cuando en realidad era Salva Guardia quien insistía en la protesta; Vidorreta se dirige al colegiado para preguntarle qué ha hecho para merecer esa técnica y De la Maza le marca descalificante. Pamesa anota los cuatro tiros libres y se marcha al descanso con un resultado de 63-54. Bilbao pasó, merced a esta decisión, de perder por tres puntos y tener posesión de la pelota, a hacerlo por 9.
Los bilbaínos se conjuraron, y con su rabia y algunas ayudas arbitrales que trataban de compensar el error anterior, se acercaron a 4 puntos (65-61), pero un nuevo empujón de Pamesa –con un parcial 10-0- puso fin a un encuentro que mereció un tramo final menos accidentado.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 5.500 espectadores
Parciales: 23-20 / 17-13 / 23-21 / 17-13
Pamesa Valencia (80): Oliver (2), Martínez (11), Gregory (11), Nielsen (0), Perovic (2) -quinteto inicial-, Claver (3), Williams (12), Kuqo (4), Miralles (16), Avdalovic (15), Pietrus (4). Sin eliminados.
Iurbentia Bilbao (67): Blums (0), Seibutis (9), Recker (0), Banic (18), Guardia (12) -quinteto inicial- Hampl (2), Savovic (5), Salgado (19), Vázquez (2), Lewis (0), Markota (0). Eliminado Vázquez.
Ante tal tesitura, el partido comenzó como se podía prever, igualado y nervioso, con alternancias en el marcador, y mucha tensión. Sorprendentemente, Gregory era el encargado de liderar las ofensivas locales y marcar (16-10) las primeras distancias en el electrónico. En el bando visitante Guardia, con 7 puntos y 9 de valoración, frenaba las intenciones de los azulejeros y permitía que el primer cuarto finalizara con sólo tres puntos de ventaja (23-20) para los de Spahija.
Iurbentia siguió remando y al poco de iniciar el segundo cuarto consiguió igualar el encuentro (26-26), pero fue en ese momento cuando llegó el primer gran estirón de Pamesa. Avdalovic y Miralles, saliendo desde el banquillo, dejaron ver que el de ayer era su partido, y en un par de minutos llevaron a su equipo hasta su máxima distancia (38-26). Sin embargo, Iurbentia respondió, y una zona defensiva que frenó el caudal ofensivo local, así como el acierto de Seibutis, con 7 puntos consecutivos, propiciaron que, pese a la canasta de Miralles sobre la bocina, el resultado al descanso estuviera abierto (40-33).
A Pamesa no lo sentó bien el descanso, volvió atrancado, y Bilbao, con el mono de faena puesto y el buen hacer de Salgado y Banic, volvió a igualar el partido a 4.23 para el final del tercer cuarto (49-49). En ese momento, una técnica señalada a Kuqo propició que los nervios comenzaran a reinar en la Fuente de San Luis, y que los vizcaínos se adelantaran (51-53) en el electrónico. Pamesa se rehizo en el tramo final del cuarto y volvió a tomar la delantera (57-54), y en ese momento llegó la jugada que marcó el resto del encuentro. En un ataque de Iurbentia, el lanzamiento toca claramente el aro, Bilbao recupera el rebote ofensivo y saca la pelota para iniciar nueva jugada; la mesa no renueva la posesión y suena la bocina ante las lógicas quejas del banquillo visitante; De la Maza habla con la mesa y opta por darle la pelota a Pamesa, que anota en su jugada de ataque (59-54); Vidorreta pide tiempo muerto, y antes de reunirse el corro de jugadores, se reiteran las protestas, que llevan a De la Maza a señalar una técnica al banquillo, cuando en realidad era Salva Guardia quien insistía en la protesta; Vidorreta se dirige al colegiado para preguntarle qué ha hecho para merecer esa técnica y De la Maza le marca descalificante. Pamesa anota los cuatro tiros libres y se marcha al descanso con un resultado de 63-54. Bilbao pasó, merced a esta decisión, de perder por tres puntos y tener posesión de la pelota, a hacerlo por 9.
Los bilbaínos se conjuraron, y con su rabia y algunas ayudas arbitrales que trataban de compensar el error anterior, se acercaron a 4 puntos (65-61), pero un nuevo empujón de Pamesa –con un parcial 10-0- puso fin a un encuentro que mereció un tramo final menos accidentado.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 5.500 espectadores
Parciales: 23-20 / 17-13 / 23-21 / 17-13
Pamesa Valencia (80): Oliver (2), Martínez (11), Gregory (11), Nielsen (0), Perovic (2) -quinteto inicial-, Claver (3), Williams (12), Kuqo (4), Miralles (16), Avdalovic (15), Pietrus (4). Sin eliminados.
Iurbentia Bilbao (67): Blums (0), Seibutis (9), Recker (0), Banic (18), Guardia (12) -quinteto inicial- Hampl (2), Savovic (5), Salgado (19), Vázquez (2), Lewis (0), Markota (0). Eliminado Vázquez.
domingo, 15 de marzo de 2009
Crónica ACB: Pamesa vence cómodamente a un flojo Bruesa (75-66)
El partido no comenzó con buenos augurios para los locales, pues a la consabida baja de Kuqo se unieron, a última hora, las de Gregory –un par de semanas en el dique seco para el último fichaje taronja- y Claver –que volvió en Eurocup el martes pero que todavía no ha reaparecido en ACB-. Así las cosas, y teniendo en consideración que Williams y Nielsen todavía están recuperándose de sus dolencias, el quinteto inicial de los locales fue poco habitual, incluyendo, por ejemplo, al junior Shengelia. Pese a ello, los de Spahija, liderados por Oliver y por el propio Shengelia (7 y 8 puntos respectivamente en este cuarto), consiguieron las primeras distancias en el marcador, alcanzándose la máxima de 6 puntos en el 13-7 (min. 6) y sobre la bocina del primer cuarto, con el 21-15 final. La nota curiosa de dicho primer cuarto es que Bruesa no cometió ni una sola falta personal en sus diez minutos de duración.
El partido volvió a equilibrarse al inicio del segundo cuarto, cuando un parcial 4-13 favorable a los vascos les situó con su máxima diferencia (25-28, min. 14). Sin embargo, Pamesa, sin desplegar un juego brillante, volvió a maniatar a los de Laso, y consiguió neutralizar la reacción visitante, consiguiendo merced a Vule Avdalovic y Kosta Perovic que la máxima diferencia de 6 puntos (38-32 al final del segundo cuarto) volviera al marcador.
Con todo, el periodo que rompió el encuentro fue el tercero. En esta fase Pamesa sí apretó las clavijas en defensa y desquició el ataque donostiarra, que sólo sumó 9 puntos en todo el cuarto. Las distancias fueron creciendo paulatinamente, alcanzándose hasta diecisiete puntos (53-36, min. 28), aunque al final del cuarto sólo fueran quince. No es que el ataque valenciano fuera fulgurante en este cuarto (sólo sumó dieciocho puntos); lo que marcó la diferencia fue su defensa, que atascó por completo las ideas de un Bruesa que no veía el aro rival.
Tras la debacle del tercer cuarto, los guipuzcoanos salieron a jugar el último periodo sin nada que perder. De hecho, ese desparpajo fue el que permitió que, tras la máxima diferencia alcanzada por Pamesa (60-41, min. 32), sus tiros comenzaran a entrar (4 de sus 6 triples fueron en este cuarto) y que los hombres de Laso llegaran a creer en la remontada cuando, tras varios errores de los valencianos, ya acomodados en su aparente victoria, llegaron a ponerse a 6 puntos (67-61, min. 36). Pero esta vez Pamesa no permitió que fuera, como en los últimos encuentros, la fortuna la que decidiera en las últimas jugadas, y reaccionó a tiempo, volviendo a incrementar un poco la distancia, que finalmente quedó en 9 puntos, y restando opción alguna de victoria a los visitantes.
Con esta victoria, Pamesa afianza su séptima plaza y puede soñar con la sexta, teniendo casi asegurada su presencia en los play-offs; entre los locales cabe destacar a Oliver (13 puntos y 19 de valoración), Perovic (14 y 15) y Martínez (15 y 16). Por lo que respecta al Bruesa –donde los más destacados fueron Sergio Sánchez (13 y 18) y David Doblas (11 y 11)-, se trata de uno de los peores equipos que ha visitado la Fuente de San Luis esta temporada, por lo que parece que sufrirá hasta el final por salvar la categoría.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 6.500 espectadores
Parciales: 21-15 / 17-17 / 18-9 / 19-25
Pamesa Valencia (75): Oliver (13), Martínez (15), Shengelia (8), Pietrus (2), Perovic (14) -quinteto inicial-, Williams (0), Miralles (6), Avdalovic (9), Avramov (0), Simeón (-), Nielsen (8). Sin eliminados.
Bruesa GBC (66): Uriz (5), Panko (4), Urtasun (0), Doblas (11), Roe (6) -quinteto inicial- Hopkins (6), San Epifanio (-), Sánchez (13), López (-), Andrade (8), Marconato (4), Popovic (9). Sin eliminados
Árbitros: Amorós, Fernández y Peruga.
El partido volvió a equilibrarse al inicio del segundo cuarto, cuando un parcial 4-13 favorable a los vascos les situó con su máxima diferencia (25-28, min. 14). Sin embargo, Pamesa, sin desplegar un juego brillante, volvió a maniatar a los de Laso, y consiguió neutralizar la reacción visitante, consiguiendo merced a Vule Avdalovic y Kosta Perovic que la máxima diferencia de 6 puntos (38-32 al final del segundo cuarto) volviera al marcador.
Con todo, el periodo que rompió el encuentro fue el tercero. En esta fase Pamesa sí apretó las clavijas en defensa y desquició el ataque donostiarra, que sólo sumó 9 puntos en todo el cuarto. Las distancias fueron creciendo paulatinamente, alcanzándose hasta diecisiete puntos (53-36, min. 28), aunque al final del cuarto sólo fueran quince. No es que el ataque valenciano fuera fulgurante en este cuarto (sólo sumó dieciocho puntos); lo que marcó la diferencia fue su defensa, que atascó por completo las ideas de un Bruesa que no veía el aro rival.
Tras la debacle del tercer cuarto, los guipuzcoanos salieron a jugar el último periodo sin nada que perder. De hecho, ese desparpajo fue el que permitió que, tras la máxima diferencia alcanzada por Pamesa (60-41, min. 32), sus tiros comenzaran a entrar (4 de sus 6 triples fueron en este cuarto) y que los hombres de Laso llegaran a creer en la remontada cuando, tras varios errores de los valencianos, ya acomodados en su aparente victoria, llegaron a ponerse a 6 puntos (67-61, min. 36). Pero esta vez Pamesa no permitió que fuera, como en los últimos encuentros, la fortuna la que decidiera en las últimas jugadas, y reaccionó a tiempo, volviendo a incrementar un poco la distancia, que finalmente quedó en 9 puntos, y restando opción alguna de victoria a los visitantes.
Con esta victoria, Pamesa afianza su séptima plaza y puede soñar con la sexta, teniendo casi asegurada su presencia en los play-offs; entre los locales cabe destacar a Oliver (13 puntos y 19 de valoración), Perovic (14 y 15) y Martínez (15 y 16). Por lo que respecta al Bruesa –donde los más destacados fueron Sergio Sánchez (13 y 18) y David Doblas (11 y 11)-, se trata de uno de los peores equipos que ha visitado la Fuente de San Luis esta temporada, por lo que parece que sufrirá hasta el final por salvar la categoría.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 6.500 espectadores
Parciales: 21-15 / 17-17 / 18-9 / 19-25
Pamesa Valencia (75): Oliver (13), Martínez (15), Shengelia (8), Pietrus (2), Perovic (14) -quinteto inicial-, Williams (0), Miralles (6), Avdalovic (9), Avramov (0), Simeón (-), Nielsen (8). Sin eliminados.
Bruesa GBC (66): Uriz (5), Panko (4), Urtasun (0), Doblas (11), Roe (6) -quinteto inicial- Hopkins (6), San Epifanio (-), Sánchez (13), López (-), Andrade (8), Marconato (4), Popovic (9). Sin eliminados
Árbitros: Amorós, Fernández y Peruga.
martes, 3 de marzo de 2009
Pamesa se complica la vida pero ya está en Turín (82-80)
Pamesa Valencia ya está en Turín. Tenía que aprovechar el último partido de la liguilla en casa y no dejarlo todo para la difícil visita al Hemofarm de la última jornada. Como ya sucediera la semana pasada frente a Azovmash, a punto ha estado de complicarse la vida, pero al final ha conseguido su objetivo. El pretendido sueño de la Euroliga está a sólo tres victorias, las que tendrá que conseguir dentro de un mes, a principios de abril, en el Palasport turinés. Será, a cara o cruz, la última oportunidad para salvar la temporada. En todo caso, por el momento, hablemos del encuentro de hoy.
La igualdad. El primer cuarto ha sido el del equilibrio. Tanto los valencianos como los serbios han llevado a cabo un ejercicio de control, de tanteo, que no ha permitido grandes alegrías ni excesivas distancias en el marcador. De hecho, el 23-19 del final de cuarto ha sido la máxima diferencia que han conseguido los valencianos.
El despegue. Pamesa comenzó el segundo cuarto un tanto aletargado, lo justo para permitir a Estrella Roja igualar a 23 (min. 12). Sin embargo, los ocho minutos que le restaban a este período han sido un verdadero recital taronja y, con un parcial 26-8, Pamesa ha provocado que su rival besara la lona y estuviera a punto de tirar la toalla en varias ocasiones (49-31, min. 20).
La relajación. Sin embargo, un equipo dirigido por Pesic puede estar tocado, pero es difícil hundirlo. El amor propio de los serbios, unido a la relajación de los hombres de Spahija ha facilitado el acercamiento de los visitantes, quienes con un parcial 14-26 llegaron a poner el marcador (60-57, min. 28) en un puño. Pamesa, absolutamente cortocircuitado perdió, en este periodo, más balones (7) que en los dos cuartos anteriores (6). Pese a todo, el cuarto finalizó con un margen un poco mayor para los azulejeros (64-57).
La tensión. Parecía que Pamesa ya le había visto las orejas al lobo, pero no era así. Lo peor estaba por llegar. Estrella Roja, liderada por Owens, seguía recortando puntos y Pamesa, errático en el tiro y perdiendo balones, permitía además, que le cogieran rebotes en su zona (habían cedido uno en la primera mitad; nueve al final del encuentro). Los serbios se adelantaron (69-70, min. 36) por primera vez en todo el partido, y repitieron experiencia con 72-75 (min. 39) y 75-77 (min.40). Sólo los tiros libres acertados por Rafa Martínez (5/5 en el último minuto) y Nielsen (2/2) llevaron a los de Spahija a la victoria.
En los visitantes cabe destacar a Dragicevic (20 puntos y 16 de valoración) y Kovac (13 y 17); en el bando local Avdalovic (19 y 18) y Nielsen (12 y 16).
La igualdad. El primer cuarto ha sido el del equilibrio. Tanto los valencianos como los serbios han llevado a cabo un ejercicio de control, de tanteo, que no ha permitido grandes alegrías ni excesivas distancias en el marcador. De hecho, el 23-19 del final de cuarto ha sido la máxima diferencia que han conseguido los valencianos.
El despegue. Pamesa comenzó el segundo cuarto un tanto aletargado, lo justo para permitir a Estrella Roja igualar a 23 (min. 12). Sin embargo, los ocho minutos que le restaban a este período han sido un verdadero recital taronja y, con un parcial 26-8, Pamesa ha provocado que su rival besara la lona y estuviera a punto de tirar la toalla en varias ocasiones (49-31, min. 20).
La relajación. Sin embargo, un equipo dirigido por Pesic puede estar tocado, pero es difícil hundirlo. El amor propio de los serbios, unido a la relajación de los hombres de Spahija ha facilitado el acercamiento de los visitantes, quienes con un parcial 14-26 llegaron a poner el marcador (60-57, min. 28) en un puño. Pamesa, absolutamente cortocircuitado perdió, en este periodo, más balones (7) que en los dos cuartos anteriores (6). Pese a todo, el cuarto finalizó con un margen un poco mayor para los azulejeros (64-57).
La tensión. Parecía que Pamesa ya le había visto las orejas al lobo, pero no era así. Lo peor estaba por llegar. Estrella Roja, liderada por Owens, seguía recortando puntos y Pamesa, errático en el tiro y perdiendo balones, permitía además, que le cogieran rebotes en su zona (habían cedido uno en la primera mitad; nueve al final del encuentro). Los serbios se adelantaron (69-70, min. 36) por primera vez en todo el partido, y repitieron experiencia con 72-75 (min. 39) y 75-77 (min.40). Sólo los tiros libres acertados por Rafa Martínez (5/5 en el último minuto) y Nielsen (2/2) llevaron a los de Spahija a la victoria.
En los visitantes cabe destacar a Dragicevic (20 puntos y 16 de valoración) y Kovac (13 y 17); en el bando local Avdalovic (19 y 18) y Nielsen (12 y 16).
domingo, 1 de marzo de 2009
Aito resucita a Unicaja en Valencia (79-83)
Venía Unicaja de una semana complicada, en la que tras perder la final de la Copa del Rey en la prórroga frente al todopoderoso TAU, se había despedido prematuramente de la Euroliga. Sin embargo, el presunto bajón anímico que podían presentar los malagueños -que además tenían las bajas de Welsch y Gabriel-, no se evidenció en los albores del encuentro, que fue muy igualado pero con baloncesto de salón. Las distancias fueron mínimas durante la mayor parte del cuarto, alcanzándose los últimos segundos con un apretadísimo 20-21. Entre los hombres de Aito destacaba sobremanera Haislip, que llevaba 11 puntos y 10 de valoración en menos de 8 minutos, mientras que por Pamesa sobresalía la presencia como titular de Kenny Gregory –aceptable papel el suyo-, así como el trabajo interior de Nielsen y Perovic, con 7 puntos cada uno. La tremenda igualdad del cuarto la quebró Gomis, que llevó a su equipo a la máxima diferencia coincidiendo con el final del cuarto (20-26).
En el segundo cuarto Pamesa cambió su concepto del partido, apretó las clavijas en defensa y generó un encuentro más trabado y pasional, menos estético, pero más intenso y emocionante. Unicaja lo acusó. En los primeros 4 minutos y medio, en los que hubo gran cantidad de errores, sólo se anotaron triples (3 para los taronja y 1 para los andaluces), mientras que la primera canasta de dos puntos no llegó hasta el minuto 6. Avdalovic cogió la batuta de los taronja y llevó a su equipo, que perdía por 6 puntos al final de cuarto anterior, a ponerse -tras una técnica al banquillo de Aito- 42-31 (min. 18). El parcial del cuarto hasta ese momento era 22-5. El único precio que pagaba Pamesa eran las faltas personales: Miralles y Nielsen llevaban 3 cada uno, lo que obligó a Spahija a sentarlos. Tal vez por eso, los valencianos aflojaron un poco en la fase final del cuarto, lo que aprovechó Unicaja para tomar algo de aire y apretar un poco el marcador antes del descanso (46-38). Avdalovic y Haislip, con 15 puntos cada uno, eran los máximos anotadores de sus respectivos conjuntos.
Pamesa salió del vestuario dormido, incapaz de crear juego ofensivo y dando facilidades en defensa, sobre todo a Ndong, a quien nadie podía frenar. Los valencianos llevaban 5 faltas en 3 minutos y su gran segundo cuarto había sido enjugado por Unicaja que, con un parcial 0-7, había vuelto al partido (46-45, min. 23). Kuqo, con una canasta inverosímil taponó la hemorragia taronja, pero Ndong (8 puntos en 4 minutos) consiguió, diez minutos más tarde, devolver a los suyos a la delantera en el marcador (48-49, min. 24). Pamesa seguía demasiado estático en ataque, plano, sin dinamismo, haciendo cada uno la guerra por su cuenta. Era otro equipo. Pese a todo, el instinto de supervivencia de alguno de sus jugadores permitió a Pamesa seguir en la pomada, pero las sensaciones, sobre todo como colectivo, eran muy negativas (60-63). Todo quedaba abierto para el último cuarto.
Se veía venir. No se puede negar que Pamesa, de la mano de Oliver y Martínez, salió a por todas en el último cuarto, pero había más locura que inteligencia en el ataque de Pamesa que era un “yo me lo guiso, yo me lo como”, que en nada contribuía a encontrar el camino de la victoria. En 5 minutos, los locales sólo habían conseguido tres puntos merced a un triple de Oliver, por lo que un parcial 3-10 (tampoco es que Unicaja estuviera súper) dejaba a los de Spahija contra las cuerdas (63-73, min. 35). Pese a todo, sendos triples de Kuqo y Williams, un par de buenas acciones ofensivas y, sobre todo, una defensa zonal de ajustes, que se atragantó a los de Aito, propiciaron un acercamiento en el marcador (73-75, min. 38). Unicaja se apagaba, pero todavía tuvo suficiente pundonor para dar un nuevo arreón (73-79, min. 39). La presión a toda cancha que metió Spahija en el tiempo muerto causó efecto, y con una canasta rápida y un robo de balón apretó el marcador (77-79) a falta de 44 segundos. Unicaja erró su lanzamiento, pero Archibald se hizo con el rebote (que mal cierra Pamesa el rebote defensivo), lo que provocó la falta de Pamesa sobre Cook a falta de 15 segundos. Anotó los dos (77-81), lo mismo que Avdalovic en la siguiente jugada (79-81). Restaban 8 segundos y hubo nueva falta, esta vez sobre Cabezas, que también anotó (79-83). Esa distancia (sólo restaban 6 segundos) fue definitiva y cerró la trabajada victoria de Unicaja.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 7.500 espectadores
Parciales: 20-26 / 26-12 / 14-25 / 19-20
Pamesa Valencia (79): Williams (10), Martínez (6), Gregory (4), Nielsen (7), Perovic (7) -quinteto inicial-, Oliver (3), Kuqo (12), Miralles (7), Avdalovic, (21), Pietrus (2), Martí (-). Eliminado: Nielsen (min. 37).
Unicaja Málaga (83): Cook (3), Kelati (13), Jiménez (0), Haislip (23), Archibald (5) -quinteto inicial- Gomis (15), Rodríguez (10), Cabezas (2), Ndong (9), Faverani (3). Sin eliminados
Árbitros: Pérez Pérez, Guirao y Soto.
En el segundo cuarto Pamesa cambió su concepto del partido, apretó las clavijas en defensa y generó un encuentro más trabado y pasional, menos estético, pero más intenso y emocionante. Unicaja lo acusó. En los primeros 4 minutos y medio, en los que hubo gran cantidad de errores, sólo se anotaron triples (3 para los taronja y 1 para los andaluces), mientras que la primera canasta de dos puntos no llegó hasta el minuto 6. Avdalovic cogió la batuta de los taronja y llevó a su equipo, que perdía por 6 puntos al final de cuarto anterior, a ponerse -tras una técnica al banquillo de Aito- 42-31 (min. 18). El parcial del cuarto hasta ese momento era 22-5. El único precio que pagaba Pamesa eran las faltas personales: Miralles y Nielsen llevaban 3 cada uno, lo que obligó a Spahija a sentarlos. Tal vez por eso, los valencianos aflojaron un poco en la fase final del cuarto, lo que aprovechó Unicaja para tomar algo de aire y apretar un poco el marcador antes del descanso (46-38). Avdalovic y Haislip, con 15 puntos cada uno, eran los máximos anotadores de sus respectivos conjuntos.
Pamesa salió del vestuario dormido, incapaz de crear juego ofensivo y dando facilidades en defensa, sobre todo a Ndong, a quien nadie podía frenar. Los valencianos llevaban 5 faltas en 3 minutos y su gran segundo cuarto había sido enjugado por Unicaja que, con un parcial 0-7, había vuelto al partido (46-45, min. 23). Kuqo, con una canasta inverosímil taponó la hemorragia taronja, pero Ndong (8 puntos en 4 minutos) consiguió, diez minutos más tarde, devolver a los suyos a la delantera en el marcador (48-49, min. 24). Pamesa seguía demasiado estático en ataque, plano, sin dinamismo, haciendo cada uno la guerra por su cuenta. Era otro equipo. Pese a todo, el instinto de supervivencia de alguno de sus jugadores permitió a Pamesa seguir en la pomada, pero las sensaciones, sobre todo como colectivo, eran muy negativas (60-63). Todo quedaba abierto para el último cuarto.
Se veía venir. No se puede negar que Pamesa, de la mano de Oliver y Martínez, salió a por todas en el último cuarto, pero había más locura que inteligencia en el ataque de Pamesa que era un “yo me lo guiso, yo me lo como”, que en nada contribuía a encontrar el camino de la victoria. En 5 minutos, los locales sólo habían conseguido tres puntos merced a un triple de Oliver, por lo que un parcial 3-10 (tampoco es que Unicaja estuviera súper) dejaba a los de Spahija contra las cuerdas (63-73, min. 35). Pese a todo, sendos triples de Kuqo y Williams, un par de buenas acciones ofensivas y, sobre todo, una defensa zonal de ajustes, que se atragantó a los de Aito, propiciaron un acercamiento en el marcador (73-75, min. 38). Unicaja se apagaba, pero todavía tuvo suficiente pundonor para dar un nuevo arreón (73-79, min. 39). La presión a toda cancha que metió Spahija en el tiempo muerto causó efecto, y con una canasta rápida y un robo de balón apretó el marcador (77-79) a falta de 44 segundos. Unicaja erró su lanzamiento, pero Archibald se hizo con el rebote (que mal cierra Pamesa el rebote defensivo), lo que provocó la falta de Pamesa sobre Cook a falta de 15 segundos. Anotó los dos (77-81), lo mismo que Avdalovic en la siguiente jugada (79-81). Restaban 8 segundos y hubo nueva falta, esta vez sobre Cabezas, que también anotó (79-83). Esa distancia (sólo restaban 6 segundos) fue definitiva y cerró la trabajada victoria de Unicaja.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 7.500 espectadores
Parciales: 20-26 / 26-12 / 14-25 / 19-20
Pamesa Valencia (79): Williams (10), Martínez (6), Gregory (4), Nielsen (7), Perovic (7) -quinteto inicial-, Oliver (3), Kuqo (12), Miralles (7), Avdalovic, (21), Pietrus (2), Martí (-). Eliminado: Nielsen (min. 37).
Unicaja Málaga (83): Cook (3), Kelati (13), Jiménez (0), Haislip (23), Archibald (5) -quinteto inicial- Gomis (15), Rodríguez (10), Cabezas (2), Ndong (9), Faverani (3). Sin eliminados
Árbitros: Pérez Pérez, Guirao y Soto.
domingo, 25 de enero de 2009
El Barça, liderado por Vázquez, apabulla al Pamesa (61-80)
El encuentro de hoy era muy complicado para Pamesa. Las bajas de Claver y Kuqo, el escaso rendimiento que está aportando Douglas y la excelente plantilla del Barcelona no eran buenos augurios para una victoria de los hombres de Spahija. Ni siquiera para alcanzar un marcador ajustado. Probablemente, la única opción de los taronja, inferiores en calidad y altura, era la entrega defensiva y la máxima intensidad en cada una de sus acciones. Y la verdad es que los primeros minutos fueron así, con un Pamesa entregado en defensa y un Barça, que noqueado por el empuje inicial de los locales, no encontraba el aro rival. Sin embargo el efecto duró poco, cuatro minutos, exactamente lo que tardó en saltar a la pista Fran Vázquez. El pívot blaugrana, en tan solo 6 minutos anotó 8 puntos, capturó 2 rebotes, colocó 2 tapones, dio una asistencia e intimidó bajo su aro (12 de valoración en ese tiempo), propiciando que el 4-4 que reflejaba el marcador cuando hizo su entrada en escena se transformara en un 9-19 al final del primer cuarto.
Spahija, ante el bloqueo ofensivo y la permisividad defensiva de su conjunto en el tramo final del primer cuarto, decidió iniciar el segundo, por un lado, con una defensa de alternancias en la que combinaba el hombre a hombre con la zona 1-3-1 y, por otro, tratando de conseguir mayor movilidad ofensiva. Pamesa mejoró, comenzó a ver aro desde larga distancia y Miralles y Perovic seguían fajándose cerca del aro rival, pero el juego interior blaugrana seguía haciéndole mucho daño. Vázquez, en algunas ocasiones secundado por Andersen, seguía dinamitando el aro taronja y propiciando que la ventaja visitante se todavía se incrementara un poco más al final de este cuarto (29-43).
Si el partido todavía no estaba roto, el Barça lo despedazó al inicio del tercer cuarto. Un parcial 2-8 (31-51, min. 24) hizo desaparecer las escasas opciones de remontada que tuvieran los locales. Pese a ello Miralles -gran partido el suyo- seguía luchando como un titán frente a las torres azulgranas, pero su esfuerzo, como el de Oliver y algunos otros, era baldío. Ante cualquier intento de reacción valenciana, un triple de Lakovic, una penetración de Navarro o Ilyasova, o un mate de Vázquez devolvían a Pamesa a la realidad. El esclarecedor 46-65 del final del tercer cuarto no dejaba espacio para la duda. En ese momento la valoración conjunta de Pamesa era de 36; la de Vázquez era 31!
Así las cosas, el último periodo se planteaba, todo él, como minutos de la basura. El público -y yo creo que también los jugadores y los técnicos- daban el partido por finiquitado ante la evidente superioridad blaugrana. De hecho, Pascual aprovechó para dar entrada a Trias, inédito hasta ese momento; el que no tuvo tanta fortuna fue Barret, que se pasó todo el encuentro en el banquillo. Pamesa trató de maquillar el resultado, sin conseguirlo demasiado, por lo que no evitó la huida del público en el tramo final así como el abucheo del respetable restante al finalizar el encuentro. Pobrísima impresión y preocupación en el bando local. El que siguió sumando y sumando y, de seguir así, apunta a la selección es Fran Vázquez. El pívot ha estado francamente espectacular anotando 17 puntos (88% en tiros de 2 y 100% en libres), 13 rebotes (4 de ellos ofensivos), 2 asistencias, 4 tapones y 3 faltas recibidas, para una valoración final de 38. Que tome nota, sea quien sea, el próximo seleccionador.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 8.500 espectadores
Parciales: 9-19 / 20-24 / 17-22 / 15-15
Pamesa Valencia (61): Williams (14), Avdalovic (0), Martínez (3), Nielsen (7), Miralles (16), -quinteto inicial-, Douglas (2), Oliver (11), Pietrus (3), Perovic (5), Avramov (-). Eliminados: Miralles (min. 37) y Nielsen (min. 40).
Regal FC Barcelona (80): Lakovic (6), Navarro (11), Basile (2), Ilyasova (12), Santiago (6) -quinteto inicial- Vázquez (17), Andersen (9), Sada (7), Barton (5), Grimau (5), Barret (-), Trias (0). Sin eliminados
Árbitros: De la Maza, Murgui y Cortés
Spahija, ante el bloqueo ofensivo y la permisividad defensiva de su conjunto en el tramo final del primer cuarto, decidió iniciar el segundo, por un lado, con una defensa de alternancias en la que combinaba el hombre a hombre con la zona 1-3-1 y, por otro, tratando de conseguir mayor movilidad ofensiva. Pamesa mejoró, comenzó a ver aro desde larga distancia y Miralles y Perovic seguían fajándose cerca del aro rival, pero el juego interior blaugrana seguía haciéndole mucho daño. Vázquez, en algunas ocasiones secundado por Andersen, seguía dinamitando el aro taronja y propiciando que la ventaja visitante se todavía se incrementara un poco más al final de este cuarto (29-43).
Si el partido todavía no estaba roto, el Barça lo despedazó al inicio del tercer cuarto. Un parcial 2-8 (31-51, min. 24) hizo desaparecer las escasas opciones de remontada que tuvieran los locales. Pese a ello Miralles -gran partido el suyo- seguía luchando como un titán frente a las torres azulgranas, pero su esfuerzo, como el de Oliver y algunos otros, era baldío. Ante cualquier intento de reacción valenciana, un triple de Lakovic, una penetración de Navarro o Ilyasova, o un mate de Vázquez devolvían a Pamesa a la realidad. El esclarecedor 46-65 del final del tercer cuarto no dejaba espacio para la duda. En ese momento la valoración conjunta de Pamesa era de 36; la de Vázquez era 31!
Así las cosas, el último periodo se planteaba, todo él, como minutos de la basura. El público -y yo creo que también los jugadores y los técnicos- daban el partido por finiquitado ante la evidente superioridad blaugrana. De hecho, Pascual aprovechó para dar entrada a Trias, inédito hasta ese momento; el que no tuvo tanta fortuna fue Barret, que se pasó todo el encuentro en el banquillo. Pamesa trató de maquillar el resultado, sin conseguirlo demasiado, por lo que no evitó la huida del público en el tramo final así como el abucheo del respetable restante al finalizar el encuentro. Pobrísima impresión y preocupación en el bando local. El que siguió sumando y sumando y, de seguir así, apunta a la selección es Fran Vázquez. El pívot ha estado francamente espectacular anotando 17 puntos (88% en tiros de 2 y 100% en libres), 13 rebotes (4 de ellos ofensivos), 2 asistencias, 4 tapones y 3 faltas recibidas, para una valoración final de 38. Que tome nota, sea quien sea, el próximo seleccionador.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 8.500 espectadores
Parciales: 9-19 / 20-24 / 17-22 / 15-15
Pamesa Valencia (61): Williams (14), Avdalovic (0), Martínez (3), Nielsen (7), Miralles (16), -quinteto inicial-, Douglas (2), Oliver (11), Pietrus (3), Perovic (5), Avramov (-). Eliminados: Miralles (min. 37) y Nielsen (min. 40).
Regal FC Barcelona (80): Lakovic (6), Navarro (11), Basile (2), Ilyasova (12), Santiago (6) -quinteto inicial- Vázquez (17), Andersen (9), Sada (7), Barton (5), Grimau (5), Barret (-), Trias (0). Sin eliminados
Árbitros: De la Maza, Murgui y Cortés
domingo, 18 de enero de 2009
Pamesa sufre para ganar al CAI (81-72)
Todos los que han acudido esta mañana a la Fonteta esperando un partido fácil para Pamesa -y creo que se han sido muchos- se han equivocado. Parecía que tras la clasificación para la Copa del Rey y, como primeros de grupo, para el Last 16 de la Eurocup, Pamesa había abandonado sus fantasmas y se encaminaba por una senda de alivio y redención. Tal vez por ello, los de Spahija -y, en consonancia, el público- han entrado demasiado fríos en un partido en el que parecía que frenando a Quinteros estaba todo hecho. Y no era así. No hay espacio para la autocomplacencia, y el CAI, un conjunto hundido en la tabla y con su técnico en la picota, ha tenido contra las cuerdas a un conjunto, el valenciano, que sigue sin encontrar su rumbo.
La primera parte del encuentro ha sido muy disputada, con alternativas en el electrónico que no superaban nunca los dos o tres puntos a favor de uno u otro conjunto, y que únicamente en el tramo final del segundo cuarto ha permitido un ligero despegue de los maños (31-38, min. 18). Durante todo este periodo Rafa Martínez se ha encargado de secar a Quinteros que, en 12 minutos disputados, únicamente ha lanzado a canasta en 4 ocasiones y ha recibido una sola falta personal que, además, no era de tiro. El argentino se fue al descanso con 4 puntos anotados y 2 de valoración.
Sin embargo, y pese a ello, el CAI encontró fluidez en ataque de la mano de Lezcano, Victoriano y, sobre todo, Larry Lewis, demostrando que no sólo de Quinteros viven los de Curro Segura. Por su parte, Pamesa apretaba en defensa, pero no tenía -como viene sucediendo- una clara línea argumental en ataque, faceta en la que ningún jugador llevaba más de 6 puntos al descanso donde se llegó con un marcador de 36-41.
El tercer cuarto comenzó con un Pamesa fulgurante que, en tan sólo 2 minutos, con un parcial 6-0, retomaba la delantera en el electrónico (42-41, min. 22). Una rigurosa antideportiva de Avdalovic hizo despertar al CAI, pero un nuevo arreón al contraataque de Pamesa, espoleado por su público, llevó a los valencianos a la máxima diferencia del encuentro (52-43, min. 25). Los de Segura no se amedrentaron ante la ofensiva taronja y de la mano de Green se mantuvieron vivos en un encuentro que en este tercer cuarto fue muy intenso y en el que los colegiados, con algunas decisiones más que discutibles, jugaron un papel principal. El periodo finalizó con un triple de Quinteros -el primero- sobre la bocina que dejaba al CAI a solo dos puntos (60-58) con diez minutos por disputar.
El periodo definitivo comenzó disputadísimo. Green y Quinteros tiraban del CAI mientras Williams, con acierto desigual, trataba de hacer lo propio con el Pamesa. Martínez volvió a la pista a falta de 6.52 (62-63) para seguir con su tarea defensiva sobre Quinteros. Por su parte, el enfrentamiento de Pamesa y su público con los árbitros continuaba y Spahija se llevó una técnica a falta de 6.08 para el final. El partido seguía muy igualado y a falta de 2.11 el resultado era de 74-72. Sin embargo, en los momentos decisivos a los jugadores del CAI les tembló la mano, y los valencianos, con la efectividad de Nielsen y Perovic se llevaron un encuentro complicadísimo.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 6.500 espectadores
Parciales: 18-19 / 18-22 / 24-17 / 21-14
Pamesa Valencia (): Williams (15), Douglas (3), Martínez (10), Nielsen (14), Miralles (8), -quinteto inicial-, Avdalovic (6), Kuqo (5), Oliver (3), Pietrus (4), Perovic (13), Simeón (-). Sin eliminados
CAI Zaragoza (): Victoriano (7), Quinteros (13), Guerra (1), Lewis (15), Garcés (6) -quinteto inicial- Lescano (7), Phillip (0), Green (16), Arteaga (-), Pérez (0), García (-), Zizic (7). Eliminado Zizic
Árbitros: Herrezuelo, Bultó y Castillo
La primera parte del encuentro ha sido muy disputada, con alternativas en el electrónico que no superaban nunca los dos o tres puntos a favor de uno u otro conjunto, y que únicamente en el tramo final del segundo cuarto ha permitido un ligero despegue de los maños (31-38, min. 18). Durante todo este periodo Rafa Martínez se ha encargado de secar a Quinteros que, en 12 minutos disputados, únicamente ha lanzado a canasta en 4 ocasiones y ha recibido una sola falta personal que, además, no era de tiro. El argentino se fue al descanso con 4 puntos anotados y 2 de valoración.
Sin embargo, y pese a ello, el CAI encontró fluidez en ataque de la mano de Lezcano, Victoriano y, sobre todo, Larry Lewis, demostrando que no sólo de Quinteros viven los de Curro Segura. Por su parte, Pamesa apretaba en defensa, pero no tenía -como viene sucediendo- una clara línea argumental en ataque, faceta en la que ningún jugador llevaba más de 6 puntos al descanso donde se llegó con un marcador de 36-41.
El tercer cuarto comenzó con un Pamesa fulgurante que, en tan sólo 2 minutos, con un parcial 6-0, retomaba la delantera en el electrónico (42-41, min. 22). Una rigurosa antideportiva de Avdalovic hizo despertar al CAI, pero un nuevo arreón al contraataque de Pamesa, espoleado por su público, llevó a los valencianos a la máxima diferencia del encuentro (52-43, min. 25). Los de Segura no se amedrentaron ante la ofensiva taronja y de la mano de Green se mantuvieron vivos en un encuentro que en este tercer cuarto fue muy intenso y en el que los colegiados, con algunas decisiones más que discutibles, jugaron un papel principal. El periodo finalizó con un triple de Quinteros -el primero- sobre la bocina que dejaba al CAI a solo dos puntos (60-58) con diez minutos por disputar.
El periodo definitivo comenzó disputadísimo. Green y Quinteros tiraban del CAI mientras Williams, con acierto desigual, trataba de hacer lo propio con el Pamesa. Martínez volvió a la pista a falta de 6.52 (62-63) para seguir con su tarea defensiva sobre Quinteros. Por su parte, el enfrentamiento de Pamesa y su público con los árbitros continuaba y Spahija se llevó una técnica a falta de 6.08 para el final. El partido seguía muy igualado y a falta de 2.11 el resultado era de 74-72. Sin embargo, en los momentos decisivos a los jugadores del CAI les tembló la mano, y los valencianos, con la efectividad de Nielsen y Perovic se llevaron un encuentro complicadísimo.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 6.500 espectadores
Parciales: 18-19 / 18-22 / 24-17 / 21-14
Pamesa Valencia (): Williams (15), Douglas (3), Martínez (10), Nielsen (14), Miralles (8), -quinteto inicial-, Avdalovic (6), Kuqo (5), Oliver (3), Pietrus (4), Perovic (13), Simeón (-). Sin eliminados
CAI Zaragoza (): Victoriano (7), Quinteros (13), Guerra (1), Lewis (15), Garcés (6) -quinteto inicial- Lescano (7), Phillip (0), Green (16), Arteaga (-), Pérez (0), García (-), Zizic (7). Eliminado Zizic
Árbitros: Herrezuelo, Bultó y Castillo
martes, 30 de diciembre de 2008
Un Pamesa removido, no agitado
Creo que, por mucho que se quisiera endulzar la realidad, resulta innegable afirmar que 2008 no ha sido un buen año para Pamesa Valencia; de hecho, ni siquiera ha sido una añada aceptable o -por así decirlo- una más, sino que el transcurrir de los azulejeros por el año que ahora termina ha sido, desde mi punto de vista, más bien nefasto.
En la temporada 07-08, Pamesa sufrió estrepitosas eliminaciones en los cuartos de final de las tres competiciones que disputaba, y el DKV por dos veces -Copa del Rey y ULEB- y el TAU en la restante -Liga ACB- dejaban a los valencianos en la cuneta, sembrando serias dudas sobre el rendimiento de Fotis y sus hombres y, por extensión, sobre el proyecto de Llorente.
Como si de una continuación se tratara, el presente Curso se inició con la misma indolencia con la que finalizó el anterior, y la falta de decisión a la hora de rescindir el contrato de un entrenador en el que no se confiaba, inició un errático camino en el que se pueden incluir jalones como la renovación de Williams, el “no fichaje” de Van der Spiegel (ahora en el Madrid), la destitución de Katsikaris y Rogers, o la obligada concesión de la carta de libertad a Dikoudis. Si a ello añadimos ciertas dosis de mala suerte (como la lesión de Claver) o la nula aportación de la cantera, resulta obvio que la línea de actuación del club es, cuanto menos, difusa.
En lo deportivo, los resultados están siendo más bien discretos, y la más que posible y afortunada clasificación para la Copa del Rey (no olvidemos que Kickert pudo matarnos) no puede enmascarar las dificultades que está viviendo este grupo. Si en Europa las cosas van razonablemente bien, en la liga doméstica la situación es más compleja: Pamesa ha perdido, sin opciones de victoria ni paliativo alguno, ante los cuatro primeros de la liga (Tau y DKV en casa y Barcelona y Unicaja a domicilio) y, además, ha cosechado otras tres derrotas frente a rivales asequibles como Menorca, Manresa -en casa- y Bruesa). Sólo la victoria frente al Real Madrid -entonces en horas bajas- supuso un soplo de aire fresco en una temporada marcada por la mediocridad.
Es cierto que el equipo, desde la llegada de Spahija está en (re)construcción, pero no lo es menos que, de momento, la mano del croata no se deja notar (demasiado) en el devenir de los taronja. Desde mi humilde perspectiva Pamesa, ahora mismo, no sabe a lo que juega, y está convenciéndose, con resignación y reparos, de abandonar el recurso al triple como única vía de ataque, sin haber sido todavía capaz de articular un mecanismo alternativo para dinamitar el aro rival. Vamos, que en lo que al juego se refiere está removido, no agitado -lo mismo que el dry martini que le gusta a Bond-, lo que para un equipo de baloncesto no es necesariamente bueno; más bien al contrario.
En estas condiciones resulta impensable que Pamesa pueda estar a la altura de los mejores de la ACB y que pueda aspirar a competir contra ellos en una eliminatoria de Copa o, muchos menos, de Play-Off. Es cierto que queda tiempo y mucho trabajo por delante, pero, hoy por hoy, la sensación que ofrece Pamesa, como el año pasado, es la de un equipo vulgar, de clase media, de los que rellenan, sin pena ni gloria la competición, cuando su presupuesto y condición indican -y todos lo deseamos- que debería ser de otra forma.
Lo antedicho no pretende echar leña al fuego, sino aportar una reflexión constructiva sobre una situación preocupante que, ojala, con el esfuerzo y el trabajo de todos se corrija y redirija en 2009, año en el que espero que Pamesa pueda retomar el camino del éxito. Con mis mejores deseos.
En la temporada 07-08, Pamesa sufrió estrepitosas eliminaciones en los cuartos de final de las tres competiciones que disputaba, y el DKV por dos veces -Copa del Rey y ULEB- y el TAU en la restante -Liga ACB- dejaban a los valencianos en la cuneta, sembrando serias dudas sobre el rendimiento de Fotis y sus hombres y, por extensión, sobre el proyecto de Llorente.
Como si de una continuación se tratara, el presente Curso se inició con la misma indolencia con la que finalizó el anterior, y la falta de decisión a la hora de rescindir el contrato de un entrenador en el que no se confiaba, inició un errático camino en el que se pueden incluir jalones como la renovación de Williams, el “no fichaje” de Van der Spiegel (ahora en el Madrid), la destitución de Katsikaris y Rogers, o la obligada concesión de la carta de libertad a Dikoudis. Si a ello añadimos ciertas dosis de mala suerte (como la lesión de Claver) o la nula aportación de la cantera, resulta obvio que la línea de actuación del club es, cuanto menos, difusa.
En lo deportivo, los resultados están siendo más bien discretos, y la más que posible y afortunada clasificación para la Copa del Rey (no olvidemos que Kickert pudo matarnos) no puede enmascarar las dificultades que está viviendo este grupo. Si en Europa las cosas van razonablemente bien, en la liga doméstica la situación es más compleja: Pamesa ha perdido, sin opciones de victoria ni paliativo alguno, ante los cuatro primeros de la liga (Tau y DKV en casa y Barcelona y Unicaja a domicilio) y, además, ha cosechado otras tres derrotas frente a rivales asequibles como Menorca, Manresa -en casa- y Bruesa). Sólo la victoria frente al Real Madrid -entonces en horas bajas- supuso un soplo de aire fresco en una temporada marcada por la mediocridad.
Es cierto que el equipo, desde la llegada de Spahija está en (re)construcción, pero no lo es menos que, de momento, la mano del croata no se deja notar (demasiado) en el devenir de los taronja. Desde mi humilde perspectiva Pamesa, ahora mismo, no sabe a lo que juega, y está convenciéndose, con resignación y reparos, de abandonar el recurso al triple como única vía de ataque, sin haber sido todavía capaz de articular un mecanismo alternativo para dinamitar el aro rival. Vamos, que en lo que al juego se refiere está removido, no agitado -lo mismo que el dry martini que le gusta a Bond-, lo que para un equipo de baloncesto no es necesariamente bueno; más bien al contrario.
En estas condiciones resulta impensable que Pamesa pueda estar a la altura de los mejores de la ACB y que pueda aspirar a competir contra ellos en una eliminatoria de Copa o, muchos menos, de Play-Off. Es cierto que queda tiempo y mucho trabajo por delante, pero, hoy por hoy, la sensación que ofrece Pamesa, como el año pasado, es la de un equipo vulgar, de clase media, de los que rellenan, sin pena ni gloria la competición, cuando su presupuesto y condición indican -y todos lo deseamos- que debería ser de otra forma.
Lo antedicho no pretende echar leña al fuego, sino aportar una reflexión constructiva sobre una situación preocupante que, ojala, con el esfuerzo y el trabajo de todos se corrija y redirija en 2009, año en el que espero que Pamesa pueda retomar el camino del éxito. Con mis mejores deseos.
domingo, 28 de diciembre de 2008
Crónica: La fortuna sonríe a Pamesa frente a Kalise (79-77)
Queda un minuto, sesenta segundos, y Pamesa domina el electrónico 77-74. La posesión es canaria. La circulación de los de Maldonado deja en buena posición a English que anota desde más allá de 6´25. El triple de Kalise hace enmudecer a la Fonteta que observa como Pamesa ha dejado escapar una ventaja de 11 puntos (73-62, min. 35) y afronta los últimos 40 segundos a cara o cruz. Hay miedo, mucho miedo. Medio billete a la Copa del Rey depende de este encuentro.
Con empate a 77-77 -y cuanto menos dos posesiones por disputar- Pamesa necesita anotar. El ataque taronja no es limpio, Shamond Williams roza los pasos. Finalmente es Nielsen -junto a Perovic, el mejor de los locales- quien mira el aro y desde 3 metros y contra tabla anota la canasta que, a la postre, sería decisiva. El electrónico refleja un apretado 79-77 cuando restan 22 segundos por disputar. Maldonado pide tiempo muerto. En la zona de prensa se especula sobre si Pamesa hará falta personal o dejará que Kalise agote la posesión. ¿Qué haría usted?
Cuando los canarios sacan de banda se evidencia que Spahija ha decidido jugar a la ruleta rusa y no hacer falta personal. Opta por la defensa. Norris y English se manejan en torno a la línea de triple en la zona izquierda de su posición de ataque. Cualquiera de los dos puede cargar su arma y disparar. De hecho, English ha anotado desde esa posición hace escasos momentos. La defensa de Pamesa es férrea, agobiante, tanto que en un exceso de celo por parte de Nielsen, el dos contra uno sobre English deja sólo a Kickert, que recibe para jugarse el triple lateral. Su tiro no es que sea librado, es que es libradísimo, casi de concurso: ambos pies sobre el parqué y encarados hacia el aro y sin nadie que pueda, ni siquiera, puntear el lanzamiento. El error defensivo es monumental. Pese a su altura, el australiano no es mal de tirador.
Quedan 5 segundos cuando la pelota vuela hacia el aro valenciano. Madrid y su Copa se difuminan, se diluyen, se evaporan. Algunos prefieren no mirar. La tensión sube de intensidad conforme el balón se aproxima al aro valenciano. Sin el disparo no llevaba bala y el balón, tras tocar aro, cae, inerte, entre las manos de Oliver. Todo queda en un susto, pero vaya susto! A Spahija le ha salido bien el juego de la ruleta rusa. La fortuna, que había sonreído a Pamesa en el minuto 2 con la lesión de Freeland, le vuelve a sonreír en el 40 con el error de Kickert. La Copa es (casi) cosa hecha.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 7.000 espectadores
Parciales: 21-26 / 27-17 / 20-17 / 11-17
Pamesa Valencia (79): Williams (8), Douglas (9), Martínez (7), Nielsen (13), Kuqo (2), -quinteto inicial-, Avdalovic (10), Miralles (0), Oliver (6), Pietrus (10), Perovic (14), Martí (-), Molina (-). Sin eliminados
Kalise Gran Canaria (77): Norris (13), Moran (14), English (13), Freeland (2), Augustine (6) -quinteto inicial- Fisher (10), Savane (12), Moncasi (1), Kickert (4), Sanders (-), Fernández (2). Sin eliminados
Árbitros: Mitjana, Conde y Sacristán
Con empate a 77-77 -y cuanto menos dos posesiones por disputar- Pamesa necesita anotar. El ataque taronja no es limpio, Shamond Williams roza los pasos. Finalmente es Nielsen -junto a Perovic, el mejor de los locales- quien mira el aro y desde 3 metros y contra tabla anota la canasta que, a la postre, sería decisiva. El electrónico refleja un apretado 79-77 cuando restan 22 segundos por disputar. Maldonado pide tiempo muerto. En la zona de prensa se especula sobre si Pamesa hará falta personal o dejará que Kalise agote la posesión. ¿Qué haría usted?
Cuando los canarios sacan de banda se evidencia que Spahija ha decidido jugar a la ruleta rusa y no hacer falta personal. Opta por la defensa. Norris y English se manejan en torno a la línea de triple en la zona izquierda de su posición de ataque. Cualquiera de los dos puede cargar su arma y disparar. De hecho, English ha anotado desde esa posición hace escasos momentos. La defensa de Pamesa es férrea, agobiante, tanto que en un exceso de celo por parte de Nielsen, el dos contra uno sobre English deja sólo a Kickert, que recibe para jugarse el triple lateral. Su tiro no es que sea librado, es que es libradísimo, casi de concurso: ambos pies sobre el parqué y encarados hacia el aro y sin nadie que pueda, ni siquiera, puntear el lanzamiento. El error defensivo es monumental. Pese a su altura, el australiano no es mal de tirador.
Quedan 5 segundos cuando la pelota vuela hacia el aro valenciano. Madrid y su Copa se difuminan, se diluyen, se evaporan. Algunos prefieren no mirar. La tensión sube de intensidad conforme el balón se aproxima al aro valenciano. Sin el disparo no llevaba bala y el balón, tras tocar aro, cae, inerte, entre las manos de Oliver. Todo queda en un susto, pero vaya susto! A Spahija le ha salido bien el juego de la ruleta rusa. La fortuna, que había sonreído a Pamesa en el minuto 2 con la lesión de Freeland, le vuelve a sonreír en el 40 con el error de Kickert. La Copa es (casi) cosa hecha.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 7.000 espectadores
Parciales: 21-26 / 27-17 / 20-17 / 11-17
Pamesa Valencia (79): Williams (8), Douglas (9), Martínez (7), Nielsen (13), Kuqo (2), -quinteto inicial-, Avdalovic (10), Miralles (0), Oliver (6), Pietrus (10), Perovic (14), Martí (-), Molina (-). Sin eliminados
Kalise Gran Canaria (77): Norris (13), Moran (14), English (13), Freeland (2), Augustine (6) -quinteto inicial- Fisher (10), Savane (12), Moncasi (1), Kickert (4), Sanders (-), Fernández (2). Sin eliminados
Árbitros: Mitjana, Conde y Sacristán
domingo, 21 de diciembre de 2008
Crónica ACB: La Penya se exhibe en la Fonteta (80-97)
Se jugaba mucho Pamesa en el encuentro de esta mañana, tanto como una entrada para el mayor espectáculo del baloncesto español -la Copa del Rey- y, sin embargo, un día más, los de Spahija no han dado el nivel esperado. El DKV -magistral lo de este club- le ha dado una lección de basket que deja a los valencianos sin credibilidad ni margen de error.
Desde los primeros compases del encuentro DKV marcó la pauta del mismo aprovechando la confusión y complejidad de los ataques de Pamesa, así como los excepcionales minutos de Jagla y Hernández Sonseca, que destrozaron la defensa valenciana sin que Perovic, Nielsen o Miralles consiguieran frenar sus acometidas. En 7 minutos la diferencia ya era de 11 puntos (7-18). Pamesa trató de reordenar su defensa y buscar mejores opciones en ataque y, a trancas y barrancas, sin tener un esquema de juego claramente definido, consiguió, casi milagrosamente, acercarse en el marcador. No obstante, el empujón final de Jasaitis volvió a ampliar la diferencia hasta los 10 puntos al final del primer cuarto (18-28).
El segundo cuarto siguió una tónica similar, con los verdinegros buscando -y encontrando- las abundantes lagunas que existían en la zaga taronja, y con los de Spahija tirando de garra, pero poco más. Las diferencias se incrementaron paulatinamente hasta alcanzar en varias ocasiones los quince puntos, y marcando un máximo de dieciséis (36-52) en el último minuto. Sin embargo, un arranque de amor propio de Oliver, que convirtió dos triples en los últimos treinta segundos del cuarto, concedió cierta dosis de esperanza a los jugadores y aficionados locales.
El inicio del tercer cuarto fue lo mejor del partido. Pamesa, espoleado por los dos triples ya citados de Oliver -el mejor en el bando local-, desplegó su mejor juego, y con un parcial de 7-0 (13-0 si contamos los antedichos triples) se metió en el encuentro (49-52, min. 22). Durante un par de minutos el partido fue de ida y vuelta, y los triples de Avdalovic y Douglas eran inmediatamente contestados por Jasaitis y Bogdanovic. Pero el DKV no se puso nervioso y se dio cuenta de que no le interesaba la locura, sino la sensatez, y de la mano de Ricky durmió el partido para, pausadamente y sin estridencias, volver a llevar el partido a su terreno. La segunda parte del cuarto contó con diferencias que siempre oscilaban en torno a los diez puntos, dejando a Pamesa demasiado lejos del éxito (66-75, min. 30).
El último periodo no tuvo historia. Pamesa, tras su fracasado intento de remontada en el cuarto anterior, no volvió a creer ni a tener opciones de acercarse a la Penya, languideciendo poco a poco en una derrota que le complica la Copa de manera superlativa. La afición, decepcionada y cabizbaja, abandonó el pabellón de forma masiva cuando restaban 2.36 para el final y la exhibición verdinegra marcaba una diferencia de 19 (76-95). Ahora Pamesa, para asegurarse un billete a Madrid, tendría que vencer los dos encuentros que le restan frente a Kalise en casa y, ahí es nada, visitando la Casilla en la postrera jornada; por el medio, la incómoda jornada de descanso. No es misión imposible, pero dado el nivel que está demostrando este conjunto, yo no reservaría hotel en Madrid.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 8.000 espectadores
Parciales: 18-28 / 24-24 / 24-23 / 14-22
Pamesa Valencia (80): Williams (3), Douglas (15), Avdalovic (16), Nielsen (8), Perovic (2), -quinteto inicial-, Martínez (3), Miralles (5), Oliver (19), Pietrus (1), Kuqo (8), Martí (-). Sin eliminados
DKV Joventut (97): Mallet (10), Ribas (4), Laviña (7), Jagla (15), Hernández-Sonseca (15) -quinteto inicial- Rubio (8), Bogdanovic (9), Jasaitis (25), P. Tomás (4), J. Tomás (-). Eliminado: Mallet
Árbitros: De la Maza, Redondo y Peruga
Desde los primeros compases del encuentro DKV marcó la pauta del mismo aprovechando la confusión y complejidad de los ataques de Pamesa, así como los excepcionales minutos de Jagla y Hernández Sonseca, que destrozaron la defensa valenciana sin que Perovic, Nielsen o Miralles consiguieran frenar sus acometidas. En 7 minutos la diferencia ya era de 11 puntos (7-18). Pamesa trató de reordenar su defensa y buscar mejores opciones en ataque y, a trancas y barrancas, sin tener un esquema de juego claramente definido, consiguió, casi milagrosamente, acercarse en el marcador. No obstante, el empujón final de Jasaitis volvió a ampliar la diferencia hasta los 10 puntos al final del primer cuarto (18-28).
El segundo cuarto siguió una tónica similar, con los verdinegros buscando -y encontrando- las abundantes lagunas que existían en la zaga taronja, y con los de Spahija tirando de garra, pero poco más. Las diferencias se incrementaron paulatinamente hasta alcanzar en varias ocasiones los quince puntos, y marcando un máximo de dieciséis (36-52) en el último minuto. Sin embargo, un arranque de amor propio de Oliver, que convirtió dos triples en los últimos treinta segundos del cuarto, concedió cierta dosis de esperanza a los jugadores y aficionados locales.
El inicio del tercer cuarto fue lo mejor del partido. Pamesa, espoleado por los dos triples ya citados de Oliver -el mejor en el bando local-, desplegó su mejor juego, y con un parcial de 7-0 (13-0 si contamos los antedichos triples) se metió en el encuentro (49-52, min. 22). Durante un par de minutos el partido fue de ida y vuelta, y los triples de Avdalovic y Douglas eran inmediatamente contestados por Jasaitis y Bogdanovic. Pero el DKV no se puso nervioso y se dio cuenta de que no le interesaba la locura, sino la sensatez, y de la mano de Ricky durmió el partido para, pausadamente y sin estridencias, volver a llevar el partido a su terreno. La segunda parte del cuarto contó con diferencias que siempre oscilaban en torno a los diez puntos, dejando a Pamesa demasiado lejos del éxito (66-75, min. 30).
El último periodo no tuvo historia. Pamesa, tras su fracasado intento de remontada en el cuarto anterior, no volvió a creer ni a tener opciones de acercarse a la Penya, languideciendo poco a poco en una derrota que le complica la Copa de manera superlativa. La afición, decepcionada y cabizbaja, abandonó el pabellón de forma masiva cuando restaban 2.36 para el final y la exhibición verdinegra marcaba una diferencia de 19 (76-95). Ahora Pamesa, para asegurarse un billete a Madrid, tendría que vencer los dos encuentros que le restan frente a Kalise en casa y, ahí es nada, visitando la Casilla en la postrera jornada; por el medio, la incómoda jornada de descanso. No es misión imposible, pero dado el nivel que está demostrando este conjunto, yo no reservaría hotel en Madrid.
Ficha Técnica
Fuente de San Luis (Valencia). 8.000 espectadores
Parciales: 18-28 / 24-24 / 24-23 / 14-22
Pamesa Valencia (80): Williams (3), Douglas (15), Avdalovic (16), Nielsen (8), Perovic (2), -quinteto inicial-, Martínez (3), Miralles (5), Oliver (19), Pietrus (1), Kuqo (8), Martí (-). Sin eliminados
DKV Joventut (97): Mallet (10), Ribas (4), Laviña (7), Jagla (15), Hernández-Sonseca (15) -quinteto inicial- Rubio (8), Bogdanovic (9), Jasaitis (25), P. Tomás (4), J. Tomás (-). Eliminado: Mallet
Árbitros: De la Maza, Redondo y Peruga
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